Mezcla la miel, el aceite de coco y la cúrcuma hasta obtener una pasta homogénea.
Mantén el agua tibia lista para realizar enjuagues después de la aplicación.
Modo de uso:
Aplica una pequeña cantidad de la mezcla directamente sobre las llagas o áreas afectadas dentro de la boca, utilizando un hisopo limpio o la yema de los dedos.
Deja actuar durante 5 a 10 minutos para que los ingredientes ejerzan su efecto antibacteriano y antiinflamatorio.
Enjuaga la boca con agua tibia para retirar los restos de la pasta.
Repite el procedimiento 2 veces al día hasta notar mejoría.
La miel actúa como un antibacteriano natural, ayudando a reducir la proliferación de microorganismos; la cúrcuma tiene propiedades antiinflamatorias que aceleran la cicatrización, y el aceite de coco mantiene la zona hidratada y protege la mucosa.
En conclusión, prestar atención a los cambios en la boca y acompañar estos cuidados con remedios naturales puede prevenir complicaciones mayores, mantener la salud bucal y alertar sobre posibles problemas internos antes de que se vuelvan graves.






